Historia

El Seminario de Colima se fundó en Almoloyan (hoy Villa de Álvarez, Col.), en julio (probablemente) de 1846. En ese tiempo la actual Diócesis de Colima pertenecía al Obispado de Guadalajara, cuyo Obispo era Don Diego Aranda y Carpinteiro (1836-1853).

Loa tres fundadores del Seminario fueron los Señores Curas: Don José María Melchor SILVA DIAZ (2 enero 1775 – 18 abril 1845), párroco de Tuxcacuesco, quien por testamento dona sus bienes para que se funde en Colima un “Colegio Seminario Conciliar”; Don Pedro Luis MICHEL CORONA (16 enero 1816 – 19 febrero 1892), párroco de Almoloyan, albacea testamentario del Padre Silva y entusiasta promotor de la fundación del Seminario, y después de la creación de la Diócesis de Colima, y Don José Antonio María Loreto GONZÁLEZ TINAJERO (19 septiembre 1787 – 19 noviembre 1848), primer Rector del Seminario de acuerdo a los deseos del Padre Silva en su testamento.

El Seminario de Colima fue “Seminario Auxiliar” de Guadalajara hasta el 19 de noviembre de 1882, día en que se ejecutó el Decreto Consistorial “Si principum”, del Papa León XIII y fechado el 11 de diciembre de 1881, por el que se erigía la nueva Diócesis de Colima. Desde esa fecha es Seminario Diocesano de Colima.

El Seminario comienza con veintitantos alumnos que estudian “principios de Latinidad”, ocupando una parte de la casa habitación de Don Pedro Arzac, ubicada en la esquina que forman las calles Hidalgo y Cura Arzac de Villa de Alvarez. El 2 de octubre de 1847 un terremoto destruye esa casa, sede provisional del Seminario.

El 17 de octubre de 1849 se inician los cursos en la casa propia del Seminario, frente a la “Plaza Nueva” (el actual Jardín “Núñez” de la ciudad de Colima), donde ahora se encuentra la Escuela Primaria Tipo “República de Argentina”. El 18 de octubre de 1852 se inaugura la Cátedra de Filosofía, y en el curso 1854-1855 la Cátedra de Teología. El 10 de febrero de 1856 es ordenado Presbítero el primer alumno del Seminario, D. Bartolomé Barreda. El 16 de noviembre de 1859, el Gobierno clausura el Seminario y expropia todos los bienes legados por el Señor Cura Silva.

En 1862, el Padre José Ramón ARZAC CRUZ, “ilustre restaurador del Seminario”, reinicia las clases. En 1863, el Seminario tiene como sede la casa paterna del Pbro. Don Mariano T. AHUMADA, probablemente la que hoy es la casa episcopal, ubicada en calle Constitución 93. El 19 de febrero de 1865, vuelve el Seminario a su casa frente a la “Plaza Nueva”. Ese año, el P. José Ramón Arzac Cruz, sin tener nombramiento de Rector, rinde el primer “Informe Rectoral”
En enero de 1868, es expropiada en forma definitiva la casa del Seminario. El 12 de enero del mismo 1868, el Seminario pasa al edificio que regala Don Tomás Solórzano, insigne benefactor del Seminario, en el lugar  donde se encuentra actualmente la Escuela Primaria “Gregorio Torres Quintero” (calles Guerrero y 27 de Septiembre).

El Sr. Pbro. Dr. José Amador VELASCO, siendo Vicerrector del Seminario, en su Informe del 17 de agosto de 1887, alude a la solicitud que se había hecho a la Santa Sede para que el Seminario Diocesano de Colima pudiera conferir grados académicos, “menores y mayores”.

El Seminario de Colima tenía anexas algunas Escuelas Primarias, dependientes del mismo, como la de los “Santos Ángeles”, la de “Nuestra Señora del Refugio”, y la más célebre de todas, el Colegio de “San Luis Gonzaga”, que en el curso 1891-1892 contaba con más de trescientos alumnos.

En el curso 1895-1896, fue Catedrático del Seminario y Director del Observatorio Metereológico del Seminario de Colima el sabio Pbro. Don José María Arreola, del clero de Guadalajara.

En octubre de 1914 (o 1915), los carrancistas clausuran el Seminario. Los seminaristas continúan sus estudios clandestinamente hasta el año 1920, en que se devuelve el edificio (la casa de las calles Guerrero y 27 de Septiembre) a las autoridades eclesiásticas. En 1925 ese edificio es incautado de nuevo, y esta vez definitivamente. Se pierden los archivos y la biblioteca del Seminario. Todavía se logra realizar el curso 1925-1926, ya sin sede propia.

Después de los “Arreglos” del 21 de junio de 1929 por la “revolución cristera”, el Seminario reanuda sus labores. El gobernador de Colima, Don Salvador Saucedo, mediante decreto del 22 de octubre de 1934, expulsa a los sacerdotes del Estado, clausura los templos y el Seminario. En noviembre de 1935, el gobernador de Colima, Don Miguel Santa Ana, anula los decretos contra la Iglesia del gobernador anterior y autoriza las actividades del Seminario. En septiembre de 1937 se funda el Seminario Interdiocesano de Montezuma, Nuevo México, USA, y Colima envía los once alumnos que cursaban teología. El 13 de mayo de 1939 muere el Pbro. J. Jesús Carrillo, Rector del Seminario, y se le encarga la rectoría al Pbro. Dr. Enrique de Jesús Ochoa. Por iniciativa suya se alquila la casa de la calle 27 de Septiembre 347, donde se concentran todos los teólogos.

El 20 de julio de 1939 llega a Colima el Excmo. Señor Obispo Don Ignacio de Alba Hernández como Obispo Coadjutor del Excmo. Señor Obispo Don José Amador Velasco Peña, a quien nombra Vicario General de la Diócesis y Rector del Seminario de Colima. Monseñor De Alba se dedicó con cariño y empeño a la organización del Seminario: estableció internados para todos los grados escolares, organizó el plan de estudios, promovió la formación espiritual nombrando como responsable al Padre Miguel Sánchez Muñoz, del clero de Guadalajara, fomentó las vocaciones sacerdotales y envió a muchos seminaristas y sacerdotes a los Seminarios de Guadalajara y Montezuma (USA) y a las universidades y ateneos de España y Roma, para que se formaran mejor en Humanidades, Filosofía y Teología.

En el año de 1946, del 5 al 9 de mayo, se celebra solemnemente el Centenario de la fundación del Seminario. En esa ocasión, el 8 de mayo, se realiza lacoronación de la imagen de la Inmaculada Concepción, que ya se veneraba en el Seminario desde hacía más de sesenta años.

De 1970 a 1974, el Seminario Mayor ocupa por primera vez el edificio de “El Cóbano”, iniciado antes por el Señor Obispo Don Ignacio de Alba Hernández. De 1974 a 1979, la mayor parte de los alumnos del Seminario Mayor realiza sus estudios en el Seminario Interregional Mexicano de Tula, Hgo.; sólo un pequeño grupo de teólogos continúa sus estudios en Colima. En septiembre de 1979, todo el Seminario Mayor vuelve a estar en la ciudad de Colima. De 1986 a 1988, los alumnos de Teología estudian en el Seminario de San Juan de los Lagos, y desde el 22 de febrero de 1988, el Seminario Mayor ocupa en forma definitiva las instalaciones del Seminario de “El Cóbano”.

Este nuevo, amplio y moderno complejo se debe al gran amor y solicitud de toda la comunidad diocesana, promovida y encauzada principalmente por dos Obispos:Monseñor Ignacio de Alba Hernández, quinto Obispo de Colima (1939-1967), que concibió la obra y realizó toda la parte estructural, y Monseñor Gilberto Valbuena Sánchez, noveno Obispo de Colima (1989-2005), quien hizo habitable y funcional la mayor parte de las instalaciones y dejó casi terminada la Capilla general del Seminario.

El Seminario de Colima celebró jubilosamente los 150 años de su fundación del 1 al 9 de mayo de 1996, culminando con la nueva coronación de la venerada Imagen de la Virgen del Seminario.

En su larga y fecunda historia, el Seminario de Colima ha forjado 600 sacerdotes, y ha formado, cristiana, científica y apostólicamente a miles de laicos. Recordemos que es la institución de formación superior más antigua de toda la región. Entre los sacerdotes egresados de sus aulas merecen mención especial:San Miguel de la Mora, canonizado como mártir el 21 de mayo de 2000; Don José Amador Velasco Peña, cuarto Obispo de Colima (1903-1949); Don Nicolás Corona Corona, primer Obispo de Papantla, Ver. (1923-1950), y Don Luis Robles Diaz-Infante, nuncio apostólico en varios países y ahora Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

(*) Estas notas históricas fueron compiladas, en su mayor parte, por el Pbro. Lic.  Héctor Michel Ortega, y luego parcialmente  retocadas y actualizadas por el Lic.Miguel Aguirre Radillo.

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